La Alergia al Níquel es la causa más frecuente de dermatitis de contacto, afectando al 15 % de la población española.

La sensibilidad al níquel es un problema común; en la literatura internacional se refiere que afecta a un 10% de las mujeres y a un 1% de los hombres. Es el alergeno por contacto más frecuente en mujeres y el octavo más prevalente en hombres,  la frecuencia del problema en varones se ha incrementado considerablemente en los últimos años, relacionado con la moda actual de los “piercing.”
Aunque puede manifestarse como urticaria inmunológica, la manifestación más usual de la alergia a este metal es la dermatitis de contacto.

La sensibilidad al níquel es un fenómeno que en la mayoría de los casos se relaciona con la joyería de fantasía, pero el níquel también tiene un sitio entre los alergenos ocupacionales, aunque en menor medida.
Se considera que tal vez haya una predisposición genética al desarrollo de la sensibilidad al níquel, ya que existe una concordancia mayor para los monocigóticos en comparación con los gemelos dicigóticos, tanto para la dermatitis por joyería como para las pruebas de parche positivas al níquel, en ausencia de sintomatología. Los factores ambientales también juegan un papel muy importante, para la expresión de esta dermatosis, ya que la obesidad, la sudoración y la fricción favorecen un aumento en la frecuencia de presentación del problema.
Las primeras publicaciones de alergia a níquel, datan de los años 50, cuando las ligas para sujetar las medias, que contenían níquel sensibilizaron a las mujeres a los 30 ó 40 años de edad, después de esto, la edad de comienzo se adelantó, y se considera que ahora la mayoría de las mujeres se sensibilizan en la infancia y la adolescencia sin embargo, la alergia al níquel se puede presentar a cualquier edad.
La perforación de los oídos y el uso de aretes metálicos, aretes de broche o de pinza, por las jóvenes era el dato que explicaba el temprano comienzo de la sensibilización al níquel. Otros artículos de joyería tales como collares, relojes de pulsera, brazaletes y anillos también son potencialmente sensibilizantes.
FUENTES DE EXPOSICIÓN AL NÍQUEL

El Níquel es un elemento químico de número atómico 28 y símbolo Ni, situado en el grupo 10 de la tabla periódica. Se trata de un metal de color blanco plateado, ampliamente empleado en nuestro entorno. Podemos encontrarlo en multitud de objetos como: monedas, relojes, bisutería, hebillas, cremalleras, tijeras, cubiertos…etc. También está presente en aparatos de ortodoncia, prótesis ortopédicas e implantes coronarios. Prácticamente cualquier objeto con baño metálico puede contenerlo, pudiendo liberarse en una mayor o menor proporción. También existen alimentos ricos en Níquel (chocolate, gambas, mejillones guisantes, espinacas, piña, ciruela, frambuesas, frutos secos…), y de forma puntual puede entrar en la composición de pinturas, pilas alcalinas, fertilizantes y detergentes.
Níquel Mineral y Dado de Níquel puro procesado.
El Níquel es soluble en agua, por lo que puede liberarse con la sudoración. Esto justifica que suela provocar más problemas durante la época estival.

Debido a que el níquel y cobalto son obtenidos en los mismos sitios, los pacientes alérgicos al níquel presentan a menudo sensibilización concomitante a níquel y cobalto, y pueden tener sensibilización simultánea al paladio; en este último caso, aparentemente se trata de reacciones cruzadas, ya que los dos metales pertenecen a la misma familia.

La dermatitis ocupacional por níquel se manifiesta regularmente como dermatitis de la mano. Con frecuencia es difícil definir la importancia del níquel como alergeno ocupacional, sin embargo, cada vez se reconoce en mayor medida la importancia del níquel como un alergeno industrial.
La contribución del níquel en la dieta para la expresión de la dermatitis por níquel, es motivo de controversia. El níquel se encuentra en grandes cantidades en mariscos con concha, chocolate con leche, frijoles, lechuga, chícharos, salvado, avena y piña. El níquel administrado en forma oral puede causar ponfólix en los individuos sensibles al níquel; se ha observado que una reducción de la ingesta de níquel en la dieta puede ser beneficiosa en algunos sujetos alérgicos al níquel, con una reducción en la actividad de su dermatitis.

MECANISMO DE LA ALERGIA AL NÍQUEL
La dermatitis alérgica de contacto al níquel, es una re- acción retardada tipo IV según la clasificación de Gell y Coombs.
La dermatitis alérgica de contacto se caracteriza por eccema que aparece aproximadamente 72 horas después del contacto con la sustancia desencadenante; el lapso de aparición puede alcanzar los 10 días; se trata de una reacción retardada, mediada por inmunidad celular. La reacción alérgica no sobreviene necesariamente con el primer contacto, puede aparecer después de meses o años de tolerancia.
dermatitis de contacto por níquelEl cuadro clínico es variable y puede manifestarse en forma local, con lesiones agudas o crónicas localizadas al sitio de apoyo del objeto metálico o bien el alergeno ser arrastrado por las manos a la piel de los párpados o el cuello generando una dermatitis por contacto ectópica, similar a lo que se observa en las dermatitis por barniz de uñas.

Las lesiones sistémicas, ocasionadas por la diseminación hematógena de los alergenos y que corresponden a fenómeno de IDES, corresponden al ponfólix y a la sarna del níquel.
Se denomina “Sarna de níquel” a las manifestaciones cutáneas de sensibilización sistémica por níquel; con topografía y morfología que nos recuerdan a la parasitosis causada por Sarcoptes scabiei.
El dato clínico que nos orienta al diagnóstico de sarna del níquel, es la presencia de una placa eccematosa inicial, en el sitio de contacto con el metal, generalmente en región periumbilical, en el sitio de apoyo de la hebilla del cinturón o el botón metálico de los pantalones, si el contacto con el metal persiste, meses después aparecen lesiones diseminadas, que afectan preferentemente los pliegues, muslos, brazos y antebrazos.

La alergia de contacto se manifiesta como un enrojecimiento e inflamación de la piel que provoca picor. Pueden aparecer pequeñas vesículas de contenido líquido que pueden romperse y terminar formando costras. Estos síntomas suelen aparecer en la zona de contacto directo con el objeto o producto que contiene Níquel en su composición, por lo que las áreas más frecuentemente afectadas son las manos, los lóbulos de las orejas (por los pendientes), las muñecas (por las hebillas del reloj), o alrededor del ombligo (por los botones metálicos de los pantalones)…etc. A veces pueden aparecer lesiones en zonas distintas de donde se produce el contacto. Esto es debido al transporte de Níquel a través de la propia manipulación de objetos mediante nuestros dedos, a otras zonas del cuerpo, o bien, debido a su penetración en el torrente circulatorio.

Dermatitis de Contacto Alérgica por hebilla de cinturón
Para confirmar una sospecha de Alergia al Níquel, los alergólogos utilizamos las pruebas epicutáneas, más conocidas como las “pruebas del parche”, que consisten en la aplicación en la espalda de unos paneles adhesivos con una serie de sustancias, las que con mayor frecuencia producen alergia de contacto a nivel general, durante 48-72 horas. Transcurrido ese tiempo, se retiran y se procede a su lectura e interpretación.
DIAGNÓSTICO

El diagnóstico se lleva a cabo a través de la anamnesPruebas epicutáneasis dirigida y la realización de pruebas epicutáneas. Dichas pruebas se practican generalmente en la zona superior de la espalda, donde la superficie permite aplicar varios productos. Se considera que la reactividad de la piel en esta zona es adecuada para este tipo de pruebas. Las sustancias en estudio se aplican sobre la piel y se mantienen en oclusión durante 48 horas, las lecturas se realizan de manera convencional, a los dos y cuatro días, como en cualquier otro tipo de prueba epicutánea.
La lectura de las pruebas representa sólo la primera etapa del diagnóstico, la segunda y más importante es la de establecer la correlación entre la prueba y las manifestaciones clínicas presentadas por el paciente  y corroborar la desaparición de las lesiones al evitar el contacto con níquel.

Prueba del Parche o Test Epicutáneos
Una vez diagnosticada la Alergia al Níquel, ésta generalmente no se resuelve espontáneamente, por lo tanto se realizarán medidas de evitación de contacto frente a bisutería y objetos metálicos que contengan este metal. Es aconsejable aislar los materiales metálicos de uso habitual con tiras de cinta aislante o con tela. Hay que evitar la extendida costumbre de dar una capa de laca de uñas a los objetos con Níquel, ya que se puede desarrollar una alergia de contacto a los acrilatos contenidos en los esmaltes. También hemos de tener precaución con los denominados “piercings hipoalergénicos” que contienen Paladio. Este metal también puede provocar reacciones en los alérgicos al Níquel por un mecanismo denominado como de “reactividad cruzada“.
Los Alérgicos al Níquel que precisen material odontológico o algún tipo de prótesis deberán solicitar, de forma preventiva, que no contengan este metal.Para tratar las lesiones agudas generalmente utilizaremos corticoides tópicos (en cremas, emulsiones, ungüentos) durante 1 semana aproximadamente, a veces combinados con antihistamínicos orales, aunque en los casos más severos son necesarios los corticoides orales.